Alejandro Grobert: «Hamás aprovecha el odio a los judíos» y «gana la guerra en redes sociales y los medios»

10/Feb/2026

El País

 

 

En su libro «Antisemitismo y Antisionismo: Dos caras de la misma judeofobia», el autor apunta contra la desinformación y los prejuicios que, sostiene, alimentan el antisemitismo en Occidente.

 

El escritor, productor y guionista Alejandro Grobert acaba de publicar Antisemitismo y Antisionismo: Dos caras de la misma judeofobia, un ensayo de más de 700 páginas que busca desmontar lo que define como una narrativa global de desinformación sobre Israel y el pueblo judío. En diálogo con El País, cuenta que el disparador fue la preocupación al ver cómo en redes sociales y medios tradicionales circulan “versiones distorsionadas” de la realidad en Medio Oriente, con una cobertura que, a su juicio, perpetúa el antisemitismo.

 

Grobert sostiene que buena parte de la información que circula a nivel internacional surge de fuentes vinculadas a Hamás. Habla de cómo varios medios occidentales “se hacen eco de la información que sale del Ministerio de Salud de Gaza, que es un organismo controlado por el Hamás, que es una organización terrorista y que maneja la información como parte de su arma de guerra”. También advierte que “ellos tienen productoras de contenido”. Según explica, existe toda una industria orientada a lo emocional, pensada para impactar a la opinión pública.

 

Grobert también cuestiona lo que define como una “alianza de hecho” entre ciertos movimientos islámicos y sectores de la izquierda en Occidente. “Acá, en estas latitudes, como la gente no entiende de guerras religiosas, se explica todo de otra manera”, afirma, y sostiene que sectores de la izquierda terminan siendo aliados de movimientos islámicos responsables de ataques contra civiles en Israel.

 

Según describe, esa convergencia “echeguevariza” la causa palestina y presenta el conflicto como una lucha entre “poderosos y débiles, ricos y pobres, colonizadores y colonizados”. “Entonces, la gente fácilmente se pone del lado del débil, porque es la forma como les explican lo que está pasando allá”, dice, aunque aclara que esa lectura “no tiene nada que ver con el origen de la guerra”. Y agrega: “Si fuese así, cómo puede ser que en 2023 los que desataron la guerra fueron Hamás, metiéndose en Israel y matando más de mil personas, Eso obviamente requería una respuesta militar de Israel”.

 

En su libro también cuestiona el relato que presenta a Israel como un Estado ilegítimo. “La gente suele decir que Israel es un país ilegítimo, que los judíos desembarcaron y se apropiaron de tierras. Pero nadie toma en cuenta que durante 2.000 años nunca dejó de haber judíos en esa tierra, ni que fueron expulsados. Tenían todo el derecho de volver porque eran el pueblo originario”, sentencia. Grobert señala además que “nunca existió un Estado palestino” previo y que distintas propuestas de partición y acuerdos de paz fueron rechazadas a lo largo de décadas.

 

Sobre la llamada solución de dos Estados, sostiene que el foco suele ponerse únicamente en lo que Israel debería aceptar, sin preguntarse qué quiere realmente el liderazgo palestino. “Generalmente se apuesta por impulsar que Israel acepte o no acepte esto o lo otro. Y la pregunta es: ¿es lo que el lado palestino quiere? Yo creo que no”, afirma. Recuerda que hubo múltiples propuestas rechazadas y suma otro elemento: “Hace poco varios países reconocieron a Palestina, con comunicados pomposos, pero en las calles del lado árabe-palestino no hubo ningún festejo”.

 

Para Grobert, la razón es clara: “Ellos lo viven como un triunfo diplomático, porque es un golpe a Israel”. Según explica, aceptar un Estado implicaría definir fronteras, algo que, sostiene, los palestinos no están dispuestos a hacer. “No quieren una parte, no quieren 10 kilómetros más o 20. Quieren todo o nada. Esa es la postura de ellos. Entonces es inviable el asunto de los dos Estados”, opina.

 

En síntesis, a su entender, el aspecto central de esta guerra no es solo militar, sino comunicacional. “Ellos saben que la guerra (militar) la van a perder”, dice, pero apunta a que el verdadero objetivo es “trasladarla a las redes y a los medios”. Según Grobert, Hamás aprovecha el conflicto para instalar su relato y así alimentar prejuicios y presión internacional contra el Estado judío, y opina que a Israel “le están ganando en las redes y en los medios”.

 

El objetivo del libro, apunta, es aportar contexto y herramientas para leer críticamente la información sobre Medio Oriente. “Ayuda a decodificar lo que ven en las noticias”, concluye.